La Neuropsicología tiene su origen en la segunda mitad del siglo XIX; según lo mencionado por la Psicóloga María Jesús Benedet, surge a partir de la necesidad de revisar el cerebro “in vivo”. En esa época no era posible revisar las lesiones cerebrales “… más que de manera directa, lo que sólo era posible en circunstancias excepcionales como, por ejemplo, heridas por penetración de cuerpo extraño”. Acto seguido se creó el método denominado “método de la correlación clínico-anatómica” que consiste en puntualizar la existencia de lesiones y su localización, por medio de alteraciones conductuales producidas por dichas lesiones. Además de adecuarse a este método, los neuropsicólogos de la época también trataron de explicar las características de lo que observaban.

neuropsicología

A partir de los estudios de Alexander Luria, padre de la Neuropsicología moderna, se establece que ésta sea una rama de la psicología, que se vincula con los términos generales de la psicología. Por otro lado, dice de las funciones humanas superiores que son “procesos reflejos complejos, de origen social, que son posibles gracias a su estructura y cuyo funcionamiento es consciente y voluntario” (Luria, 1977, p. 34) y por tanto la neuropsicología no sólo estudia la relación cerebro-conducta o como diría Humberto Galimberti en su Diccionario sobre Psicología “actividades mentales y conductas”, sino también el contexto histórico y medio social (recordemos que A.R. Luria fue un gran seguidor de la teoría socio-cultural de Vygotsky).

En conclusión la Neuropsicología, o neurociencia como es llamada hoy en día, trata de explicar las conductas de la vida cotidiana de personas que han sufrido lesiones cerebrales. Es decir, analiza qué componentes del sistema cognitivo están dañados y cuales no. Esto lo logra a partir de la observación de las conductas de las personas. Además, de acuerdo a lo dicho por Galimberti, se ocupa de las funciones noéticas (hace referencia a los procesos cognitivos, para Aristóteles el pensamiento) y tímicas (funciones inmunitarias). Lo anterior se puede observar en personas con ALTERACIONES NEUROLÓGICAS POSTERIORES A TRAUMATISMO CRANEO-ENCEFÁLICO por ejemplo.

Por: Paola Vargas

“Socia-Fundadora de URBI PSI ORBI”

Bibliografía:
Benedet M.J.(2002). Neuropsicología Cognitiva. Aplicaciones a la clínica y a la investigación.Fundamento Teórico y Metodológico de la Neuropsicología Cognitiva. 2/09/16, de IMSERSO Sitio web: http://www.imserso.es/InterPresent2/groups/imserso/documents/binario/neuropsicologia.pdf
Galimberti U.. (2006). Neuropsicología. En Diccionario de Psicología(738-739). México: siglo xxi editores.
Villa Rodríguez M.A. (2013). Definición y Breve Historia de la Neuropsicología. 2/09/16, de Villaneuropsicología Sitio web: http://www.villaneuropsicologia.com/uploads/1/4/4/5/14457670/definicion_e_historia_de_la_neuropsicologia.pdf
Xomskaya E. (2002). La Escuela Neuropsicológica de A.R. Luria. 2/09/16, de Revista Española de Neuropsicología Sitio web: Dialnet-LaEscuelaNeuropsicologiaDeARLuria-2011222.pdf